top of page

No estás sola: 1 de cada 3 mujeres lo vive, pero casi ninguna lo habla

  • Foto del escritor: Maria Laura Belardinelli
    Maria Laura Belardinelli
  • 21 dic 2025
  • 2 Min. de lectura

La incontinencia urinaria es una situación que muchas mujeres viven en silencio. Puede aparecer después de un embarazo, en la menopausia, al hacer ejercicio o simplemente en la vida diaria, y suele generar vergüenza, incomodidad o miedo a que “algo esté mal”. Lo más importante es saber que no estás sola, que le ocurre a muchísimas mujeres, y que existen tratamientos efectivos para recuperar tu seguridad y la libertad para moverte como querés.

La incontinencia urinaria es la pérdida involuntaria de orina. Puede aparecer al toser, reír, correr, levantar peso o incluso cuando sentís una urgencia muy fuerte y no llegás al baño. Aunque se hable poco del tema, es mucho más común de lo que pensamos, y afecta a mujeres de todas las edades.

A veces se cree que es “normal después de ser mamá” o que “es parte de la edad”, pero no es así. Que sea frecuente no significa que debamos naturalizarlo.

En la mayoría de los casos, la incontinencia se relaciona con cambios en el piso pélvico: un grupo de músculos muy importantes que sostienen los órganos, participan en la continencia y acompañan cada movimiento del cuerpo. Estos músculos pueden estar debilitados, tensos o simplemente no activarse de forma eficiente.


Algunas situaciones que pueden contribuir son:

  • Embarazo y parto

  • Cambios hormonales

  • Menopausia

  • Algunas cirugías

  • Deporte de alto impacto

  • Malos hábitos miccionales

  • Estreñimiento

  • Estrés o tensiones del día a día


La parte más esperanzadora es que hay tratamientos que funcionan muy bien. Un abordaje profesional suele incluir:

  • Evaluación personalizada del piso pélvico

  • Ejercicios específicos (no todo es “kegel”)

  • Terapia manual pelviperineal

  • Educación para mejorar hábitos diarios

  • Entrenamiento funcional adaptado a tu vida

  • Acompañamiento interdisciplinario.


El objetivo es que vuelvas a sentirte segura, activa y en control de tu cuerpo.


Cada mujer merece vivir sin miedo a pérdidas de orina, sin limitar actividades y sin sentir vergüenza. En Segurabela la información, el acompañamiento y el tratamiento adecuado pueden transformar por completo tú experiencia.



 
 
 

Comentarios


bottom of page